Casino Pronóstico | Eclipse de Gol

Acaba de subir al aire la columna número 23 de "Eclipse de Gol", mi diario del Mundial en Mediotiempo.com. Me había mantenido hasta ahora saludablemente lejos de la tentación de hacer pronósticos, pero los días sin fútbol me arruinan el bocho y me llevan a hacer cosas que nos quería. Como mi pronóstico sobre Argentina (gana Argentina) tiene algunas de las ideas para un post que tenía pensado sobre el equipo maradoniano, corto y pego entonces un par de párrafos, que son los que están aquí debajo:

Alemania-Argentina: Argentina. Si en todas estas semanas me mantuve alejado
de los pronósticos y las quinielas fue porque, como creo que ya
expliqué, me resulta casi imposible extirpar mis fríos cálculos
futboleros de los riñones de lo que quiero que ocurra. No veo realmente
grandes diferencias entre Argentina y Alemania, pero tengo tantas ganas
de que gane Argentina que no hay manera de aplicarle las negritas a otro
equipo. Temo por el mediocampo de Argentina (Maxi Rodríguez,
Mascherano, Di María), porque creo que lo deja demasiado solo a
Mascherano y porque no me parece un mediocampo lo suficiente impermeable
como para evitar las goteras que le va a generar la lluvia de Lahm y
Müller por un costado y Özil por el medio. Di María me parece un
excelente jugador y Maxi un razonable jugador, pero los dos brillan más
en el eje vertical, como pistones, que en el horizontal, como
limpiaparabrisas. En el tipo de mediocampo que Maradona quiere hacerles
jugar, se necesita ser, al mismo tiempo, pistón y limpiaparabrisas.
Contra México, Maxi se acomodó un poco a su nueva función, pero Di
María, que tuvo un partido muy calladito, no se acomodó casi nada. Argentina, en cualquier caso, tiene a Messi, y por eso no necesita jugar
bien para ganar: el equipo puede estar media hora revolcándose en el
fango de los pases errados y los balonazos lunáticos de Heinze, y un
minuto después, cuando uno cree el equipo de Maradona está maniatado y
descifrado, soltar el juguete de Messi entre las patas de las mesas
defensivas y poner el partido 1-0 sin que nadie pueda explicar muy bien
por qué.

Argentina, como Holanda o Brasil, todavía no ha sido realmente puesta a
prueba: se ha encontrado a sí misma en los Cuartos de Final sin saber
cuál es su piso o su techo de funcionamiento. En tres de los cuatro
partidos encontró el primer gol en una pelota quieta; en el otro, en un
espanto arbitral. Le llega el momento de hacerse adulta justo frente a
Alemania, el equipo más adulto de la historia pero no el más adulto de
este Mundial. Mi bola de cristal, "made in" Argentina y, por lo tanto,
sesgada en sus pronósticos albicelestes, ve a Messi recibiendo la bola
sobre el costado derecho, cortando la cancha hacia adentro con la tijera
de su piecito izquierdo y lanzando un rulo hacia el poste lejano:
"¡Clonk!", vibra el palo, pero la deja pasar. Es el minuto 76. En el 89,
Heinze salva sobre la línea un cabezazo de Klose.

Espero no tener que arrepentirme demasiado de nada. Y que el palo, después del "¡clonk!", no escupa la pelota para afuera.

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1 comment
  1. Javier said:

    Si heinze salva otra pelota de gol sobre la linea, la plaza con su nombre en Crespo, Entre Rios, no va a ser suficiente.
    Espero que vivir este momento en Brooklyn no te este haciendo sufrir demasiado.
    A mi toco pasarlo en DC y me queria matar.
    Abrazo H