Estadísticas educativas

No tenía pensado volver al blog con un post como éste, finito y más preguntón que respondón, pero este otro post de Artemio López de ayer me llamó la atención y, al final, si uno se queda esperando a la *gran idea* para el *gran post* no publica nada.

El mes pasado fui a una charla en el Instituto Cervantes de Nueva York en la que el escritor español Jordi Carrión dijo algo así como que el blog se había convertido para él, y para muchos escritores de su generación (que también es la mía), en el canal principal alrededor del cual construir la relación con sus lectores: el perchero del que se cuelgan los libros y los proyectos, el nervio óptico al que se le enchufa todo lo demás y en el que todo lo demás se mezcla y toma identidad y sentido. Me quedé pensando aquella noche en que hacía demasiado tiempo que había abandonado el blog, me di cuenta de que lo extrañaba y me prometí refrescarlo, emprolijarlo y actualizarlo, algo que estoy comenzando a hacer en este momento con esta ceremonia sencilla pero emotiva.

El tema del primer post tiene como objeto el árido mundo de las estadísticas oficiales, agujero negro del que ya se ha escrito tanto y tan bien y tan mal que ya es casi imposible pensar en él sin un resoplido. Pero aquí voy, con más preguntas que respuestas, a comentar una de las pantallas de powerpoint que mostró Artemio en estos días sobre los efectos "sectoriales, educativos y sanitarios" de la Asignación Universal por Hijo (AUH), en un estudio preparado por la gente del Ceil-Piette, un instituto de investigación del Conicet y una de las siglas más largas del ya muy *siglado* ecosistema estatal argentino.

La pantalla que muestra Artemio dice que la AUH, en su menos-de-un-año de vida, "incrementó la matrícula en escuelas secundarias en un 25% y 20% en primarias". Cifras importantes, pero, para mí, dudosas. Si la gente del Ministerio de Educación, fuente de los datos, usó la palabra "matrícula" como normalmente la usa, es decir, para definir la cantidad de alumnos inscriptos, entonces estos aumentos son imposibles. Los índices de matriculación en la escuela primaria en Argentina ya eran de alrededor del 99% antes de la AUH: no hay manera de que puedan aumentar un 20%. Lo mismo, o casi lo mismo, con los secundarios, donde las cifras en general andaban en el 80%-82% en los últimos años: si crecieron un 25%, entonces en este momento exactamente todos los adolescentes argentinos están anotados en el sistema educativo, y ya no hay margen para crecer. (Las últimas cifras que encontré en el sitio del Indec son de 2001. Este informe de UNICEF y UNESCO con datos del promedio entre 2003-2008 dice algo parecido.) Es posible que con "matrícula" el informe se esté refiriendo a la cantidad de inscripciones "nuevas". Aún así, además de que sería un uso creativo de la palabra matrícula, es muy difícil aritméticamente obtener un aumento tan grande, especialmente en educación primaria, donde el porcentaje ya estaba alrededor del 99%.

De todas maneras, lo importante, o lo que más quería decir, es que noto que los defensores del gobierno presentan a la AUH como una medida que el kirchnerismo impuso con coraje y vanguardia política a pesar de la oposición reaccionaria y neoliberal. Quiero y creo recordar que la Asignación Universal por Hijo fue durante varios meses del año pasado una causa mucho más cercana a la oposición que al oficialismo, que se enamoró de la idea un viernes y la transformó en decreto un domingo. La AUH fue bien recibida y nadie sensato tiene planificado reducirla o eliminarla. Por eso creo que el talante kirchnerista de adjudicarse la AUH como una hazaña es un poco egoísta, porque ignora la idea o la sensación de que la existencia de una asignación universal por hijo en Argentina es una señal de madurez de la sociedad, que estuvo lista para una medida así antes que el propio gobierno. No sé si el kirchnerismo está preparado genéticamente para adjudicarle algún tipo de existencia o comportamiento a la "sociedad entera", porque ha hecho del contraste y el nosotros-ellos su principal combustible político, pero estaría bueno que encendiera una vela y presentara a la AUH como una ofrenda de paz: esto somos todos.

3 comments
  1. Me encanto la figura del blog como perchero para colgar ideas, libros, proyectos…Felicidades por estar de vuelta en tu blog!
    Abrazo
    Wilbert

  2. Hernanni, e verdad el gobierno no asumió sino hasta la derrota del 28J la necesidadd e la AUH…Y tampoco sé si nuestro colectivo político está preparado genéticamente para adjudicarle algún tipo de existencia o comportamiento a la “sociedad entera”, porque ha hecho del contraste y el nosotros-ellos su principal combustible político, pero estaría bueno que encendiera una vela y presentara a la AUH como una ofrenda de paz: esto somos todos… dede la marcha Federal de la CTA y la CGT contra Menem, se pide algo similar a la AUH…

  3. Artemio, tenés razón (o no: yo te creo, pero no me acuerdo), pero lo que yo digo es que, además del peronismo-progresismo, mucha otra gente ha estado años empujando algo parecido a la AUH. Y que quienes no la empujaron tampoco la castraron, porque estaban convencidos o porque políticamente era mal negocio. Eso, que estar en contra de la AUH sea “mal negocio político”, me parece algo que habla bien de la sociedad argentina y que me gustaría que fuera reconocido.
    h.