River y la teoría de los 100-P | Fútbol

Si hubiera estado escribiendo en el blog todas estas semanas, en las que preferí hacer otras cosas, habría escrito un post que llevo rumiando un tiempo largo ya, sobre la importante que es para los equipos argentinos de primera división –de cualquier lado, en realidad, pero el post era específicamente sobre los argentinos– tener cinco, seis o más jugadores en la cancha con al menos 100 partidos en Primera División cada uno. El número 100 parece arbitrario, y en buena medida lo es, pero también es más o menos la cantidad de partidos que acumula un jugador que es titular durante tres temporadas completas. La consistencia y la confiabilidad que ganan esos jugadores tras cruzar esa barrera (o un poco antes, o un poco después) es para mí una cualidad a la que se le hace mucho menos caso del que se debería.

Escribo entonces ese post hoy, dos horas después de verle perder un partido incomprensible al equipo del que soy hincha desde siempre. Es un partido del que se hablará mucho tiempo, uno de esos episodios aparentemente incomprensibles que rápidamente piden categoría de milagro o hazaña. ¿Por qué se hundió River? ¿Por qué se apagó de golpe, como si lo hubieran desenchufado, un rato después de meter el segundo gol y, sobre todo, después del descuento de San Lorenzo? Por las mismas razones por las que River ha sido un equipo poco confiable en los últimos dos o tres años: la falta de jugadores consistentes que aseguren un piso de rendimiento alto, que aún en sus malos días tengan desempeños razonables. Esa cualidad, creo, se alcanza con partidos en Primera, y es algo que le ha faltado a River en la época de Passarella y también ahora. River se ha encomendado recientemente a jugadores como Carrizo, Ahumada, Abelairas, Falcao, Augusto Fernández, Alexis Sánchez y Buonanotte, todos titulares indiscutidos para los hinchas y casi todos para el técnico. Ninguno de ellos tiene 100 partidos en Primera.

En el partido de hoy, solamente tres jugadores de River tenían más de 100 partidos en Primera: Ferrari, Cabral y Tuzzio, en quien los beneficios de la experiencia se han empezado a cancelar con los perjuicios del declive físico. (Rosales, que entró después, también tiene 100 partidos en Primera.) En cambio, San Lorenzo tenía dentro de esa categoría a siete titulares (González, Bottinelli, Méndez, Rivero, Torres, Placente y Silvera) y dos de los tres suplentes que entraron después (Aguirre e Hirsig). (Probablemente Abreu y D’Alessandro, de larga experiencia en Europa y/o México también merezcan entrar en este grupo, aun cuando tengan sólo 79 y 80 partidos, respectivamente, en el fútbol argentino. Pero la regla, por ser una regla, no puede ser perfecta. Entre lo que agrega y lo que quita me parece que acierta bastante. Los datos los saco todos del fabuloso, adictivo y muy recomendable FútbolXXI.)

Cuando River, esta noche, tuvo que dejar de correr y ponerse a pensar, le faltó tener en la cancha a un Battaglia, un Braña, un Maxi Bustos, un Pelletieri, un Moreno y Fabianesi, entre decenas de otros tipos confiables en Primera División, que supieran hacer respirar al partido al ritmo que le convenía. Quizás lo tenía en el banco. Leo Ponzio, que acumula 128 partidos en primera, entiende para mí mucho mejor el juego que Ahumada: casi siempre que River está nervioso, Ahumada está en la cancha; casi siempre que los partidos de River son dramáticos, para bien o para mal, con el corazón en la garganta aún ganando, está Ahumada en la cancha. Le valoro a Ahumada su entrega y su más que probado cariño por la camiseta de River. Pero no me parece un jugador inteligente o que genere en los rivales la sensación de autoridad que dan a su alrededor Battaglia o, miren lo que voy a decir, Andrés San Martín.

Es fácil saber qué pueden dar, cuando están encendidos, Buonanotte, Alexis Sánchez o Falcao. Lo que no sabemos todavía, porque los hemos visto poco, es qué pueden dar cuando no están encendidos. Salir a la cancha con jugadores poco experimentados implica arriesgarse, casi con seguridad, a un alto grado de imprevisibilidad. El mejor jugador de River en lo que va de año es Matías Abelairas. Su nueva posición es el mayor acierto del técnico y su capacidad para hundir cada tiro libre entre el punto de penal y el área chica lo han convertido en imprescindible. Tiene 33 partidos en Primera.

Los españoles le dicen "pájara" a lo que les pasa a los ciclistas que se quedan clavados, sin poder avanzar o avanzando apenas, en las etapas de montaña. A River hoy le dio una pájara monumental: se quedó quieto, sin jugar, viendo cómo San Lorenzo se le venía encima. Las pájaras, en el Tour de France, les ocurren a los jóvenes, que todavía no gestionan del todo bien el oxígeno o los nervios, y los viejos, que hacen lo que pueden. A ver cómo se ve esta captura de Numbers (el Excel de Apple) con los partidos en Primera de todos los jugadores del partido de hoy:

Caslariver

Ese corazón central en la formación de River con números de dos cifras me duele en el alma. Ahí falta algo. No soy de citar clichés históricos del fútbol argentino, pero "los pibes ganan partidos; los viejos, campeonatos" me parece uno de los menos dañinos. Hasta Lanús, un equipo rotulado como "de pibes", tenía siete titulares con más de 100 partidos en primera (el arquero, los cuatro del fondo, Pelletieri y Sand). Ya la seguiremos otro día, porque ahora tengo que sufrir con los Spurs y, más tarde, después de tomar un par de cafés, trabajar. Pero la teoría de los 100-P, los cien partidos en Primera, todavía tiene mucho juego.

10 comments
  1. Matias C said:

    Hernan,
    Varios de los jugadores con mas de 100, 200 partidos en Primera estaba jugando como nenes de infantiles, peleandose y entrando en todas las discusiones sin demostrar la templanza que en teoria tendrían que tener por su experiencia. Casos como Mendez, Rivero, Bottinelli, Tuzzio.
    Siguiendo con lo mismo, los que en algun momento tuvieron la pelota en los pies cuando quemaba no fueron ni Ahumada, ni Abreu, ni Tuzzio, sino pibes como Buonanotte o Abelairas, lo que desnuda brutalmente (y no quiero ser amarillista) la falta de líderes en la cancha.
    A un equipo no le sirve tener 4 delegados con “peso” que vayan a negociar premios si cuando tienen que liderar al resto del equipo, desaparecen, se esfuman.
    Caerle a tipos como Falcao, Buonanotte, Abelairas o incluso Villagra por lo de ayer a la noche me parece ridículo, ya que tienen ese período de gracia si se quiere donde pueden equivocarse, donde tienen que equivocarse. No se puede seguir perdonando que tipos como Tuzzio, Abreu, Ahumada u otros “experimentados” sigan fallando en momentos clave.
    Y en esto la dirigencia tiene mucho que ver. Metodicamente escapandole a jugadores con chapa o líderes por miedo a que su autoridad sea cuestionada, contratando tecnicos que no tienen el coraje de denunciar sus manejas y resignandose a contar con jugadores que no estan a la altura de River. Incoporando a tipos como Archubi o Cabral cuando se supone que el objetivo es lograr algun titulo.
    Pongamos las cosas claras, que D’Alessandro este hoy en San Lorenzo, como antes paso con Ferreyra o tantos otros no pasa justamente por temas de preferencia del jugador, sino por la Aguilarcracia con la que se maneja el club.
    Los jugadores ayer no sintieron la camiseta y hace años que no veo jugadores de River que la sienta. River necesita hombres y no mercenarios, tipos que quieran la gloria y no venir a retirarse o hacer una escala de 6 meses hasta irse a Europa.
    Creo que lo de ayer va mas alla de los 100P como decis vos. Pasa por la actitud y la sed de gloria.
    Saludos
    PD. Empece la catarsis.

  2. Estoy todavía groggy, por lo cual no puedo razonar. De todas maneras, creo que el talento individual, el orden táctico, el ánimo colectivo, están muy por encima de la experiencia. Basta mirar a San Lorenzo: los veteranos Rivero, Botinelli y Silvera cometieron todas las infantiladas posibles, mientras que el inexperto Bergessio (y su talento) dieron vuelta el partido. La imprevisibilidad de los jugadores, creo además, no depende de su experiencia. Ortega -al menos hasta hace unos meses- alternaba un partido muy bueno y uno muy malo; diría lo mismo de Ponzio. Hablando del 5, tanto Ponzio como Ahumada me parecen muy buenos jugadores. La estadística de Ahumada en este semestre es muy favorable: River perdió 5 partidos en total, y en 4 de ellos no jugó él. Pero, además, en los partidos de lucha, de combate, de miedo, tiene que estar. Ayer en el 1-2 y el 2-2 me pareció el único que se animaba a arriesgar un poco y no a pasársela sólo al tipo de al lado. Tal vez debimos hacer triple cinco Ponzio-Ahumada-Abelairas estando 2-0, pero eso es fácil decirlo ahora. De hecho, el cambio de Rosales me había parecido muy bueno…
    ¿Dije algo lógico? Creo que no. Así quedé.

  3. Anonymous said:

    No creo en estos informes anonimos pero al ver el nombre de Ades me llamo la atencion (luego de haber leido Golden Boys no?).
    Puede ocurrir otra crisis y que nuevamente los argentinos en WS esten tirando en contra? Saludos,
    |–>PANORAMA económico
    El Citibank bombardea Buenos Aires
    El banco norteamericano pronostica escenarios sombríos para Argentina:
    “aterrizaje forzozo” de la economía, inflación al 25 por ciento,
    tasas de interés por las nubes y dólar a 3,80. En la Rosada acusan a la
    entidad de liderar la corrida, apostando a un salto del dólar, el día
    después de la salida de Lousteau. La guerra está declarada.
    Maximiliano Montenegro
    03.05.2008
    El Citibank disparó en los últimos días munición gruesa contra la
    administración K. En la Casa Rosada responden que el Citi lideró la
    especulación durante la corrida del viernes de la semana pasada, al
    día siguiente de la renuncia de Martín Lousteau, cuando el Banco Central
    vendió más de 300 millones para frenar la escalada del dólar. La
    guerra entre el Gobierno y la mayor entidad bancaria de los Estados Unidos
    está declarada.
    Tal vez haya muchos bancos en el mundo que crean que a Argentina le
    esperan sólo desdichas por delante. Pero ninguno se atrevió a decirlo
    de una manera tan brutal. Mientras Cristina y Néstor Kirchner proclamanque no aceptarán ninguna receta para enfriar la economía, el Citi anuncia la cercanía del invierno para la política económica oficial.“Una aceleración inflacionaria todavía mayor es probable que seaacompañada o precedida por una fuga de capitales, desembocando en unaterrizaje forzoso ”, pronostica la entidad, en un informe distribuidoel martes pasado (29 de abril) entre clientes VIP e inversores enLatinoamérica. Según el banco norteamericano, para el 2008 Argentina enfrenta sólo
    dos escenarios posibles:
    -El primero, con una probabilidad del 55%, se llama de “estanflación”, un término que los economistas traducen como de inflación con desaceleración o estancamiento económico. En dicho escenario, la “inflación real” rondaría entre 15 y 25 por ciento. El crecimiento del PBI, actualmente en el 8%, se reduciría a entre 3 y 5 por ciento. Teniendo en cuenta el arrastre estadístico del año pasado y del primer trimestre, para que ello sucediera la economía debería caer en recesión en la segunda mitad del año. El dólar, en tanto, despegaría desde un piso de 3,20 hasta 3,80. Y la tasa Badlar (que pagan los bancos por los depósitos de más de un millón de pesos) saltaría del 9,25% actual a entre 12 y 20 por ciento.
    -El otro escenario, con una probabilidad del 45%, se denomina de
    “alta inflación”. En este caso los precios minoristas se proyectan arriba
    del 20% anual y la economía sufre un brusco parate del nivel de actividad,
    que terminaría en una severa recesión hacia la segunda mitad del
    año.
    La tasa de crecimiento del PBI tendría para el año un techo del 3% y
    hasta podría caer 1 por ciento. El dólar se movería desde un piso de
    3,30 para arriba. La tasa Badlar volaría más allá del 20 por ciento.
    “El año pasado, justo antes de la elección presidencial,
    sosteníamos que el tema principal era si el próximo gobierno sería la primera administración de Cristina Kirchner o si Néstor Kichner continuaría
    detentando el poder… Cuatro meses después de la asunción de
    Cristina Kirchner, la segunda opción parece ser el caso”, asegura el informe del Citi, firmado por el economista Marcos Buscaglia. Y explica que la actual visión del banco es “más pesimista” que la expresada antes
    de las elecciones, cuando ya la opinión del banco “era más negativa
    que el consenso de los pronósticos” de las consultoras privadas.
    Ahora el Citi eliminó dentro de sus pronósticos el escenario de
    “sorpresas positivas”, al que igualmente en octubre le asignaba
    sólo un 10% de probabilidad. Buscaglia trabaja en la filial argentina del
    Citibank, pero reporta directamente a Alberto Ades, el economista jefe
    del banco para América Latina, con oficina en Nueva York. El título
    del dossier juega con la palabra “barro” en inglés: “Argentina: from
    muddling trough to getting muddy”. Sin traducción literal, la idea
    es que Argentina se encajó en el barro.
    “Bajo las actuales condiciones de la política económica, la
    inflación se aceleraría todavía más”, afirma el documento. Y advierte que
    “incluso si el Gobierno alcanzara un acuerdo con los agricultores, se
    atravesó un punto de inflexión económica y políticamente. El
    reciente paro planteó un claro límite al esquema del Gobierno de elevar los
    impuestos al campo para subsidiar a los votantes urbanos. Los últimos
    hechos dejaron en claro, en nuestra opinión, que no hay una política
    antiinflacionaria consistente”, sentencia.
    Finalmente, el memo señala que la tasa de crecimiento de los
    depósitos bancarios se ralentizó. Y vaticina una suba de las tasas de interés que pagan los bancos para retener a los ahorristas: “Un acuerdo con los agricultores reestablecería el ingreso estacional de dólares
    proveniente de las exportaciones y, en consecuencia, podría ayudar a
    posponer este aumento en las tasas de interés. Por el contrario, sin
    acuerdo, la suba en las tasas de intereses sería todavía más abrupta
    de lo esperado”.
    Guerra declarada. En la Rosada acusan al Citi de apostar fuerte a un
    salto del dólar el viernes 25 de abril. Ese día, a horas de la
    renuncia de Lousteau, el Banco Central tuvo que sacar a relucir, como nunca
    durante toda la era K, el poder de fuego de las reservas para frenar la
    corrida cambiaria y evitar que la divisa volara por los aires. Fueron
    varios los bancos extranjeros que se prendieron en la movida contra el
    peso. Pero en el Gobierno creen que el Citi encabezó la carrera,
    comprando dólares a futuro a una cotización más alta que la del
    mercado. También, según las fuentes oficiales, desplegó una
    política muy agresiva de ventas de títulos de la deuda argentina, acentuando la caida en los precios. Desde el lunes pasado, cuando las ofertas de dólar es se multiplicaron después de la señal que envió el Central, la autoridad que conduce Martín Redrado habría dejado caer unos centavos la cotización para mostrar al mercado que el banco norteamericano
    adquirió caro los dólares.
    La visión de los economistas del Citibank sobre la realidad argentina
    no difiere mucho de la que sostienen distintos gurúes de Wall Street.
    O de publicaciones especializadas del exterior. De hecho, en su último
    número la conservadora revista británica The Economist titula
    “Cristina en el país de la ficción”, un durísimo artículo contra la
    política económica de los Kirchner y su actuación frente al lock out del
    campo.
    Sin embargo, resulta llamativo que un banco con tantos intereses y
    clientes en el país se lance tan frontalmente contra la política
    oficial. Lejos quedó la década del 90, cuando encabezaba los ranking
    de la banca privada y negociaba desde Nueva York las políticas de la
    deuda con el menemismo. Pero aunque perdió posiciones desde la devaluación
    y el corralito, el Citi es todavía el octavo banco del país por
    depósitos, con más de 8.600 millones de pesos. Y figura cuarto entre
    los bancos extranjeros, detrás del Santander, el Francés y el HSBC.
    Dicho sea de paso, ¿por qué el Citi distribuye un informe con
    pronósticos tan sombríos para un selecto club de clientes mientras
    capta depósitos en pesos de pequeños y medianos ahorristas a bajas
    tasas como si nada pasara? ¿No tienen derecho todos los depositantes
    de la entidad a conocer cuál es la visión de los economistas del banco?
    “Hay mucha presión desde la casa matriz para recuperar liquidez en
    países como Argentina y cubrir posiciones en Estados Unidos, donde la
    crisis los golpeó”, comentan en despachos oficiales. “Estan sin
    brújula, en los últimos tiempos siempre van al revés del mercado”,
    agregan las mismas fuentes. ¿Será así? ¿O como sucedió en el 2001,
    el Citi es uno de los primeros bancos extranjeros que prepara las valijas
    repletas de dólares?

  4. matías c: mi intención no era para nada caerles a abelairas o falcao. pero estoy de acuerdo en que los planteles los arman los dirigentes, y que river lleva cinco o seis años bastante malos de planificación del plantel
    criador: la experiencia todo lo demás qe vos citás: el ánimo colectivo, la táctica, etc. pero igual mi post no era tanto para hablar sobre el partido concreto del jueves sino para decir que, para ganar campeonatos, además de explosión, que river la tiene, necesitás “resilience”, de la que river carece y que para mí se consigue con jugadores de más de 100-P.
    anónimo: si leíste Golden Boys entonces deberías saber que estas notas de Montenegro (ejemplificadas en el libro por Boneli) no me parecen muy buenas. Ades escribe para sus clientes, no para el gran público. Además, si leés de cerca la nota de Montenegro te das cuenta de que el pronóstico del citi no es nada tremendista.

  5. Gustavo B. said:

    Yo opino que la tuya es una teoria buena, y tengo una hipotesis que quiza tenga un punto de contacto con esta. Para mi river es un club “tomado” por los intermediarios que necesitan un gran pantalla para mostrar jugadores y revender creando alta rotacion y desincentivos. Para un buen jugador, jugar bien en River es una oportunidad para mostrar su capacidad técnica y salir para otro mercado que le asegure el futuro… a èl y a su intermediario. Con solo pensar en el ultimo año solo se me ocurren los casos de Belluschi, Ruben, Farias, Higuain, para citar los casos mas cercanos. Cuanto van a durar Carrizo, Augusto, el chileno, Abelairas, Buonanotte Radamel. En eso hay una diferencia con los buenos jugadores que llegan al otro club grande comparable con river,… boca. Tienen contratos de largo plazo y una presión distinta donde el mandato dirigenet se parece a que solo triunfan si triunfa el equipo, porque no han vendido a Palacios, a Neri, a Vargas, a Datolo, solo vendieron a Gago y a Banegas que son superestrellas. En manejar el problema esta en la rotaciòn y mantener jugadores durante bastante tiempo el Milan debe ser el maximo ejemplo de esto.
    Creo que river debería tener una politica institucional de hacer contratos largos con incentivos que si bien puede ser diseñado responda al principio “hasta que el club no gane (deportivo) no te vas” o en terminos mas del General “primero esta el movimiento y despues los hombres”
    Si bien no ignoro que, excepto probablemente Boca, el futbol profesional argentino es deficitario y la venta de “activos” es necesaria para cubrir el dèficit, pero justamente ese es el desafio de los dirigentes a quien no acuso de “entongados” pero si de no tener una vocación de cambiar y dar por hecho el estado deficitario y operar para los intermediarios, esto es vender los jugadores buenos y traer jugadores que necesitan recuperar porque en los mercados importantes han caido en el olvido.

  6. Gustavo B. said:

    Yo opino que la tuya es una teoria buena, y tengo una hipotesis que quiza tenga un punto de contacto con esta. Para mi river es un club “tomado” por los intermediarios que necesitan un gran pantalla para mostrar jugadores y revender creando alta rotacion y desincentivos. Para un buen jugador, jugar bien en River es una oportunidad para mostrar su capacidad técnica y salir para otro mercado que le asegure el futuro… a èl y a su intermediario. Con solo pensar en el ultimo año solo se me ocurren los casos de Belluschi, Ruben, Farias, Higuain, para citar los casos mas cercanos. Cuanto van a durar Carrizo, Augusto, el chileno, Abelairas, Buonanotte Radamel. En eso hay una diferencia con los buenos jugadores que llegan al otro club grande comparable con river,… boca. Tienen contratos de largo plazo y una presión distinta donde el mandato dirigenet se parece a que solo triunfan si triunfa el equipo, porque no han vendido a Palacios, a Neri, a Vargas, a Datolo, solo vendieron a Gago y a Banegas que son superestrellas. En manejar el problema esta en la rotaciòn y mantener jugadores durante bastante tiempo el Milan debe ser el maximo ejemplo de esto.
    Creo que river debería tener una politica institucional de hacer contratos largos con incentivos que si bien puede ser diseñado responda al principio “hasta que el club no gane (deportivo) no te vas” o en terminos mas del General “primero esta el movimiento y despues los hombres”
    Si bien no ignoro que, excepto probablemente Boca, el futbol profesional argentino es deficitario y la venta de “activos” es necesaria para cubrir el dèficit, pero justamente ese es el desafio de los dirigentes a quien no acuso de “entongados” pero si de no tener una vocación de cambiar y dar por hecho el estado deficitario y operar para los intermediarios, esto es vender los jugadores buenos y traer jugadores que necesitan recuperar porque en los mercados importantes han caido en el olvido.

  7. Javier said:

    Mmm… puede ser la teoria de los 100 partidos.
    Pero me parece que se ajusta mas al equipo mirandolo de la mitad para abajo.
    El River de la mitad para adelante que ganaba mucho tenia pibes como Aimar, Saviola, Angel (no pibe, pero menos de 100P), Higuain, Cavenaghi, etc.
    Del medio (con recuperacion) para abajo, puede ser. Tuzzio primera version, Astrada, Hernan Diaz, y muchos mas que ahora no me vienen a la cabeza dan con esa descripcion.
    Creo que hay parte de culpa y merito en Simeone. No estoy totalmente en desacuerdo con la idea de un River vertiginoso, que ataque con todo. Pero creo que tambien hay que saber ajustar el partido (y los jugadores) al esquema. De todas formas el otro dia contra San Lorenzo, River planteo un partido muy pobre, jugandole a los centros a Abreu y Falcao, algo que aunque ha tenido algo de exito, no es formula garantizada.
    Criador, no comparto el cambio de Rosales. Es verdad que Augusto estaba a punto de pegarle una patada en el pecho a alguno, pero yo hubiera puesto a Ponzio, o algun otro con marca o contencion (creo que Ortega, por su sola presencia, hubiera sido una opcion). Ese es el momento en el cual el Cholo se pone tribunero. Manda a la mierda a a la platea San Martin, pone gente en el medio y cerra el partido 2-0. Para que mierda queres tener mas llegada con Rosales que es un tipo que le da mucho vertigo al ataque y no tiene tanta marca (en eso lo prefiero al Chileno, que aunque sea recupera bien)
    Lo ultimo es la falta total de temple y dinamica de grupo que tiene River desde hace mucho. Como puede ser que se pierda la cabeza y el corazon tan repentina y drasticamente? Otro desacierto del cholo. No me jodan con el temple de San Lorenzo porque es un equipo que tiene menos experience, temple, liderazgo, tradicion, mistica o lo que sea de todos los equipos grandes de Argentina. Pero Ramon tiene la capacidad de transmitirles a sus jugadores no solo una orden o un estilo de juego, sino una conviccion que ellos siempre pueden dar vuelta y/o controlar un partido. No hace falta gritar como una nena histerica todo el partido para demostrar liderazgo o transmitirle “fuego” a tu equipo.
    H – San Martin? En serio? Puede ser en Banfield, pero en River fue una sombra….
    Anonimo – No lei el reporte, pero es tan errado el diagnostico? Realmente te parece que “la conspiracion” viene de afuera? Me parece que hay que mirar un poco mas para adentro para encontrar las causas de esta crisis

  8. Fede said:

    La culpa es enteramente de los jugadores. Si aceptan ser millonarios por jugar al fútbol, que acepten que lo que los hace millonarios es lo que generan en la gente. Son especies de héroes modernos, en los que depositamos muchas cosas. A cambio, sólo pedimos dignididad al actuar con la camiseta que amamos. Sólo pedimos que no nos echen la culpa porque perdieron como mariquitas.
    Creo que Francescoli jugó en River los últimos dos años por amor a la camiseta, que Palermo juega por amor a la camiseta, igual que Sebastián Verón o el Kily González. Ok, ya están hechos económicamente. Pero el Mellizo Barros Schelotto no lo estaba y se quedó en Boca hasta que lo echaron, y aunque odien este ejemplo, “el Luifa” Artime también jugó por amor a la camiseta.
    Amor a la camiseta es asumir la responsabilidad de ser símbolos épicos de una sociedad que no tiene otro juguete. Pido eso al menos un año, y que después se vayan a Europa.
    F.

  9. Paula said:

    Hola Hernán!!! Mi nombre es Paula, tengo 18 años y estudio Comunicación Social en la UNR.
    No voy a hablar de fútbol, te pido disculpas si mi comentario es inapropiado para esta entrada…Pero creo que es la última y ese fue el motivo de mi publicación acá.
    Mediante artículos publicados por vos, di con tu Blog personal.
    Comento sólo para felicitarte por tu admirable trayectoria, disfruto mucho de leer tus artículos.
    Te mando un abrazo.
    Saludos!

  10. En eso hay una diferencia con los buenos jugadores que llegan al otro club grande comparable con river,.