Un par de comentarios a los comentarios sobre mi comentario sobre la táctica en el fútbol. Lucas, que es economista, divide a los entrenadores entre laissez-faire e intervencionistas. Escribió:

Creo que un rikjaard o un ferguson, por ejemplo, están del lado más
liberal en este debate y un alfaro, un bilardo o un ¿rafa benítez? -e
incluso un simeone- del lado más intervencionista.

Me gusta el eje intervención-no intervención. En parte porque, como pasa mucho en el fútbol, las ideologías están cruzadas: con mucha frecuencia, quienes creen que el gobierno debe meter mano en la economía desprecian la intervención de los técnicos; y quienes defienden la libertad de los mercados muchas veces son ambiciosos con la posibilidad de que los técnicos modelen (con éxito) los equipos a su antojo.

Yo no sé bien qué opino sobre este eje. Me divierte y me estimula, como al Criador, la innovación; el "todo está inventado" me deprime un poco. Pero, si ya la economía es una ciencia bastante incierta, lo del fútbol es aún más esotérico, con mayores espacios para la arbitrariedad y lo aleatorio.

Un ejemplo de estas semanas. El paganismo tradicionalista dice que los jugadores tienen un solo puesto natural en la cancha, y que cambiar a los jugadores de posición es negativo para los jugadores y para el equipo. Pagani le dijo en Estudio Fútbol una vez a Javier Zanetti, mientras hablaban de sus cambios de posición: "Zanetti, vos sos cuatro". Es una idea que complementa la preferencia por los técnicos que no tocan mucho las cosas. Y sin embargo, viéndolo jugar tan bien a Abelairas en el pivote central estas semanas, sólo porque se le ocurrió al Cholo Simeone, me reconcilio con la idea de que los técnicos pueden tener ideas muy buenas y no obvias.

Me parece, además, volviendo a lo que decía Lucas, que los técnicos ofensivos de equipos grandes (Ferguson, Rijkaard y, sobre todo, Wenger) dejan su huella en los equipos de una manera más sutil. Es fácil ver la mano de Alfaro en Arsenal; Wenger esconde mejor las costuras de su Arsenal. Pero es inequívocamente un equipo wengeriano.

JPV, gracias por venir, escribió después:

Cuando hablás del 4-3-3 (me encanta el esquema), decís lo siguiente:
"Usa mi sistema táctico favorito si uno tiene los jugadores". De eso se
trata la frase: "no se puede hablar de táctica sin nombres propios". No
es lo mismo el 4-4-2 del Racing de Micó que el 4-4-2 del glorioso
Arsenal de Arsenio [Wenger]. Usan el mismo esquema con diferentes intérpretes.
El titulo de mi nota NO refleja lo que yo quiero decir. Mi frase de
cabecera es "No se puede hablar de táctica sin nombres
propios".

Lo del 4-3-3 lo digo casi metafísicamente, porque sé que, aun más difícil que encontrar los wines para jugar de delanteros por afuera, es encontrar a mediocampistas por los costados que se banquen jugar, pensar y marcar como juegan, piensan y marcan, por ejemplo, Deco e Iniesta. Si yo tuviera a Deco y a Iniesta, o a Lucho González y a Alexander Hleb, o, en una versión rioplatense y 2007, a Augusto Fernández y Belluschi, juego con 4-3-3. Passarella nunca vio el 4-3-3 ni de cerca.

Coincido con vos en que sin nombres es más difícil habñar de táctica. ¡Pero no me digas que es imposible! Yo creo que un poco sí se puede hablar de tácticas (o de sistemas tácticos) sin nombres. No mucho, es verdad. Pero algo (¡por favor, dejame!), sí.

3 comments
  1. MARIANO LOPEZ said:

    Hernan.
    Que bueno hablar y disentir de tàctica, o sea hablar de futbol.
    Estoy 100 por ciento con vos en el 4-3-3 con una pequeña objecion. Los problemas para los tecnicos no son encontrar al viejo 8 o 10 ( vos hablabas de Augusto y Belluschi ) sino a los extremos ( ex punteros ) desequilibrantes. Hay dos ejemplos bien evidentes de las diferencias, el primero es el Barca de Rijkaar en el cual sus mayores desequilibrios eran Ronnie por la izquierda y Messi por la derecha. Con esa formacion salio campeon y hasta se fueron aplaudidos del Bernabeu y creo que descubrio lo que pocos vieron o pocos copiaron: El lugar mas facil para jugar en la cancha y casi exclusivamente en donde se juega uno contra uno es en los extremos y es alli donde Messi y Ronaldinho hacen la diferencia.
    La otra cara es el River del verano del cholo, intento algo parecido con dos extremistas y ninguno ( Rosales, Alexis u Ortega ) hicieron diferencia.
    La tactica estaba mas que bien en la teoria pero en la practica el resultado no fue bueno y se volvio al 4-3-1-2 con dos delanteros como Abreu y Falcao de punta.
    Por esto nuestro querido 4-3-3 depende, como dice JPV de quien lo interprete y creo que es muy dificil encontrar buenos solistas
    para estas bandas cada vez mas aburridas

  2. Hernanii said:

    mariano,
    tenés razón: es más fácil encontrar los “interiores” (8, 10) que los “extremos”. lo que pasó es que como nadie nunca destaca a los deco o hleb de este mundo, me pareció que se merecían un pequeño homenaje. pero está claro que el desequilibrio, en el 4-3-3, lo tienen los messi y los ronaldinhos. o los alexis sanchez. yo creo que en river pueden jugar así ortega y alexis sánchez. qué aburridas que están las bandas en el fútbol argentino. hasta el chapa zapata ahora juega “por adentro”.

  3. mauro29 said:

    A mi también me encanta el tema. Justo por estos días estuve pensando al respecto, porque el Estudiantes de Roberto Sensini está utilizando el 4-3-3 en la mayoría de los partidos (tal vez modifique el esquema según el rival y/o el estadio). Incluso lo usó en la Copa de visitante en Ecuador. En este caso, creo que por nombres propios, sin ser brillantes, tiene jugadores equilibrados (Braña y Benitez, son el 8 y el 10; y Salgueiro y Piatti, el 7 y el 11). Por ahora le está dando mejor resultado en el torneo que en la Copa, aunque es cierto que los que más sufren son los volantes. A mi me gusta la apuesta que hace.
    Saludos.