Me gustó casi todo de La vida secreta de los árboles, la segunda novela de Alejandro Zambra. (Al final fue la única que conseguí; la primera, Bonsai, me la había prometido un gordito de remera roja que salió trotando hacia un "depósito" y después volvió, a la mesa donde escribía esto, diciéndome que no podía encontrarlo.) Me gustó el susurro, la conversación en voz baja; como si el narrador me estuviera contando la novela, una madrugada con vino y cigarrillos, sentados sobre la alfombra del mismo living donde transcurre todo el libro. (De repente me pareció que todo lo que yo escribo está escrito a los gritos, y que necesito bajar el volumen.) Me gustó también la melancolía entrañable y un poco geek que tienen algunos poetas puestos a novelistas; hombres herbívoros, de almas casi puras, obsesionados como monjes por el detalle y la precisión. (Me gustaron menos los párrafos empezados con "Pero…" y los puntos seguidos seguidos por "Y…". Es un capricho mío, pero creo que todos esos párrafos quedarían mejor sin esos "pero" y esos "y", que en el fondo no son más que semáforos y señales de tránsito.)

Me acordé ahora de Zambra no por todo esto (bloguear es casi siempre una aporía eleática: uno nunca llega a destino, a contar lo que se propuso al principio, porque siempre se interpone una nueva digresión, como ésta) sino porque me emocioné con una canción con la que, si lo pienso, debería serme ajena. Escribe Zambra casi al final del libro, y yo lo leía en el subte esta mañana:

Mi madre, piensa Julián, cantaba canciones de izquierda como si fueran canciones de derecha. Mi madre cantaba canciones que no le correspondía cantar. Se echaba en el sillón, por la noche, para entretenerse, para soñar con un dolor verdadero. Mi madre era un dispositivo que convertía las canciones de izquierda en canciones de derecha.

Cuando leí este párrafo, primero me acordé de un amigo mío, muy conservador, sin ningún gen de izquierda, que hace 15 años cantaba a grito pelado La marcha de la bronca y En el país de la libertad los viernes a la noche cuando salíamos a dar vueltas en su auto. Hace un rato, escuchando por primera vez el disco de Elis Regina que me traje de México, solo en el escritorio de casa, a una hora a la que ya debería haberme ido a dormir, me sorprendí disfrutando y sintiéndome conmovido por Romaria, una canción que no había escuchado nunca. Primero pensé que era una canción religiosa, y me dije: "Debo evitar estos sentimientos, no puedo echar por la borda una vida de agnosticismo por una canción". Después averigüé y vi que la canción cuenta la historia de un campesino brasileño que se muda a Sao Paulo para ver si puede ser un poco menos pobre. Y que la pide a Nossa Senhora Aparecida, la patrona de Brasil, que le ayude. El otro día me tocó trabajar y una compañera, brasileña, me dijo: "Me encanta esa canción. Es como una plegaria". O sea que es un poco las dos cosas, lamento campesino y peregrino, dos emociones que me son completamente ajenas pero que, por alguna razón, por dos minutos, las sentí propias.

Abajo, un video de la canción, en la versión de Elis Regina. (Hito: es el primer video de YouTube que embebo en el blog; espero que funcione.)

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9 comments
  1. calixto said:

    estaba leyendo el párrafo que transcribiste y sí, automáticamente, me llevó a tu amigo y a su pasión inentendible por silvio rodríguez y a cantar -con sentimiento- eso de “…ojalá pase algo que te borre de pronto: una luz cegadora, un disparo de nieve…” etc., etc.

  2. niaco said:

    Me gusto mucho eso de cantar canciones surdas con impetu derechista. Me gusta Leon la Negra, Pedro y Pablo y Piero. Generosos en sus formas, deseosos de sorprender con su canciones pero un cachito confundidos en sus letras. Es como el aviso de “…Kiwi y Melón”…
    Abrazo que lindo esos recuerdos de autos y musica confundida.
    Luego llego Peter y Pink.
    Ñ

  3. sl said:

    esa frase de zambra es una síntesis generacional genial, me alegro que te haya gustado el broli

  4. estrella said:

    Además del párrafo que transcribís, me enganché con tus reflexiones y tu entusiasmo. Me parece que voy a espiar el libro.

  5. Hugo said:

    Che que buen descubrimiento tu blog ! Una joya !!

  6. Hugo said:

    UAAAA el video de Elis me pone la piel de gallina ! que bueno NY como extraño esa cultura , ahora safe con tu blog !!
    MAS MAS MAS Videos !! Por favor

  7. Señor said:

    esta es la última oportunidad que le doy a la música brasilera. Pero me interesó el asunto de poetas que escriben novelas, hernaii ¿alguna recomendación?
    Saludos

  8. Que contrates esta cancion en la noche iluminado de Nueva York, mezclada con el sonido de trafico y sirenas ( en caso de escucharlas desde tu apartamento) debio ser escalofriante.
    Aun si esto no es posible me quedo con ella…

  9. ana said:

    hernan que linda esa cancion! me la habia olvidado