Desde hace una semana que sabía que Quintín iba a escribir hoy sobre los Golden Boys. Un poco me asusté, porque poco antes había sido bastante crítico con su amigo Daniel Guebel y ese mismo día había destrozado, sin el lenguaje ambiguo habitual del género, la nueva novela y la manera de pensar de Martín Kohan.

No me consolaba la buena relación que teníamos, pese a nuestras peleas públicas en torno a la santidad de Juan R. Riquelme, después de dos años de e-mails en el grupo de correo de TP y un único encuentro cara a cara, el mes pasado, caminando por Brooklyn. Para Quintín eso no es tan importante.

Finalmente, el día llegó. Fui absuelto. Es hasta ahora el comentario más intenso y bistúrico que he recibido sobre el libro (tampoco es que haya habido muchos). Un párrafo de muestra:

Iglesias Illa hizo un gran trabajo para entender y explicar con
precisión el mundo de las altas finanzas desde dos lugares
complementarios: la subjetividad de estos aprendices de brujo que se
encontraron un día sentados en la cima del mundo y la objetividad de lo
ocurrido en esos años en un medio oscuro para el público. El libro
muestra que ni los columnistas económicos del diario más leído del país
saben de qué hablan cuando tocan el tema y que, por lo tanto, hay que
partir desde cero. Explicarnos, por ejemplo, que Wall Street no queda
más en la calle de ese nombre y que un broker, figura a la que se le
suele atribuir aquí un tremendo poder, es poco más que un pinche en el
negocio.

El resto, acá.

4 comments
  1. xxx said:

    eh, papi, vía mail también te había hecho un comentario así… aunque con menos labia…

  2. Enrique said:

    Ayer salí a buscar desesperado los regalos para toda la flia. y recalé en Yenny decidido a comprarle tu libro a mi padre… surprise, está agotadísimo! Por favor acordate de los pibes cuando seas ultra famoso! Abz y felicidades.

  3. Pichi said:

    Hernán, hoy me avisa Yenny (tematika) que la compra que les hice hace una semana de Golden Boys no me la pueden entregar porque está agotado. Felicitaciones por vos, aunque por ahora me quedo afuera.

  4. Martín said:

    Hernán.
    Hace un rato venía en el subte y la señora que estaba sentada al lado mio estaba leyendo tu libro. Supongo que eso hace que den más ganas de seguir adelante.
    Alguna vez trabajamos juntos pero eso no viene al caso.
    Abrazo.
    M.