$250 por semana | Perfil

Columna sobre los seis años del corralito en Perfil, publicada el domingo pasado. Empieza así:

La conferencia de prensa en la que Cavallo anunció el corralito mostró el contraste entre el insólito optimismo racionalista del ministro y la urgencia de una sociedad exasperada. En la ronda de preguntas, una periodista de una radio le dijo a Cavallo algo así como: “Ministro, pero yo tengo que pagar la obra social, el colegio de mis chicos, las cuentas de luz y gas, y eso solo ya son mucho más de los $ 250 por semana que usted me va a dejar sacar del cajero automático. Es imposible. ¿Cómo vamos a hacer? ¡Es imposible!”. Cavallo, tranquilo, le contestó a la mujer que podía hacer todos esos pagos con cheques o tarjeta de débito y limitar el uso de efectivo sólo a los lugares donde no aceptaran tarjetas, como taxis o verdulerías de barrio. La mujer, apenas visible en el ángulo inferior izquierdo de la televisión, asentía, como entendiendo lo que el ministro le estaba diciendo, pero después volvía a rendirse al fatalismo: “Igual creo que es imposible. No puedo creer que nos estén haciendo esto”.

Y sigue acá (pdf, el artículo no está online).

4 comments
  1. ¡Son recuerdos del tren fantasma Hernán! Sino me equivoco las restricciones ya habían comenzado de hecho durante el fin de semana anterior.
    Te comento que a El Ateneo de Rosario Golden Boys aún no llegó.
    Un abrazo,
    Juan

  2. Iván said:

    De suerte llegué a este blog. Quiero felicitarlo por su brillante artículo, ya que la gran mayoría de la población tiende a olvidar que quien violó la propiedad en grado sumo fueron Duhalde y sus muchachos.
    No pude citar su columna ya que no la encontré en PERFIL, igualmente es un gusto haberla leído.
    Lo felicito, y muchas gracias por brindar esta visión ya que con el tiempo las cosas se cambian y distorsionan demasiado.

  3. Majo said:

    Ah, que bueno que coincidimos una vez más! Me alegré cuando la vi en el diario, y sí, era un garrón el corralito pero cada uno seguia siendo dueño de sus pesos y dólares. Además, hizo que se usara la tarjeta de débito, uno de los mejores inventos para los consumidores que odiamos pasar por el banco.
    Ahora, no entiendo porqué todos se enteraron antes menos yo, que ese dia queria depositar unos dólares que habiamos cobrado de la venta del departamento! Evidentemente no tenía ningun Golden Boy cerca.

  4. GBL said:

    Hernan:
    Terminé el libro..muy bueno…para cuando Bolden Boys II ??