Países con changüí

El 30 de abril se venció la patente de la Vespa. Había una calcomanía chiquita en la patente que decía "07" y que yo tenía que cambiar por una que dijera "08". El 1° de mayo, a las 9:46 de la mañana, me pusieron una multa por no haberla cambiado. No me dieron ni dos horas de changüí: la patente cuesta 14 dólares al año y la multa, $40. Tuve que pagar las dos cosas y ahora ya tengo mi calcomanía amarilla que dice "08".

Este es un país sin changüí, pensé. Extrañé mi querida Argentina, donde siempre hay moratorias, segundas oportunidades, atajos para volver al sistema por la ventana: las dos veces que fui al Juez de Faltas (Carlos Pellegrini 211, en diagonal al Obelisco, el edificio más feo de Buenos Aires) salí sin pagar ninguna de las multas que tenía pendientes. (Y las multas que tenía pendientes eran aquellas en las que había decidido no dar propinas "para el café" de los policías.) En Argentina se puede conversar con el árbitro, acá es el Estado es como Castrilli: amarilla en la primera, roja en la segunda. Qué falta de códigos.

Después pensé otra cosa. Hace un año que dejo la moto en la calle, todas las noches. Como no se puede estacionar en la vereda (multa sí o sí), hay que dejarla contra el cordón, entre dos autos. Nunca supe de nadie que le hubieran robado la moto. En el concesionario de Vespa el otro día me dijeron que es porque no hay mercado negro de partes: todas las motos y los talleres de la ciudad están bien controlados. Se sabe todo sobre ellos. Una moto robada es casi imposible de reciclar, en buena parte gracias al castrillismo y la falta de piedad del gobierno municipal.

Entonces ya no sé que prefiero: la ley de la calle o la ley del súper-Estado. Cuando trabajaba en TyC Sports dejaba el auto en la calle Salta, debajo de la autopista. Cada dos o tres meses me robaban el estéreo. Yo arrancaba, seguía todo derecho por Salta hasta que se convertía en Libertad, ponía las balizas en la cuadra entre Corrientes y Lavalle, frenaba, entraba a un bolichito, pagaba 50 pesos, incrustaba el estéreo en su lugar y arrancaba, con el aparato funcionando. No me parecía muy grave, hasta me hacía un poco de gracia. Aunque mucho mejor habría sido que no me lo robaran in the first place.

No sé bien si prefiero que el Estado me dé margen para ser un poco desprolijo con mi vida, aún al costo de tener que sufrir las desprolijidades (afanos, aprietes, arbitrariedades) de los demás. O si prefiero ponerme las pilas para ser un chico aplicado y que el Estado vigile que todos los demás también se portan bien. Argentina se acerca más al primer modelo; EE.UU. (o Suiza, o Noruega: países con súper-Estados ágiles y eficaces), al segundo. Vivo en el segundo, así que no me ha quedado más remedio que aplicarme, a veces a los golpes, como el otro día con la patente, a cumplir las reglas y pagar cuando no lo hago.

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15 comments
  1. Laura said:

    No sabés cuántas veces me planteo yo lo mismo. Aunque España no llega a los niveles de EEUU en el super-control estatal, acá todo funciona mejor…y ahora me toca hacer la declaración de la renta y no tengo un mango para pagar lo que tendré que pagar.
    Pero todo funciona en forma más ordenada, equitativa y estable. Esa es la cuestión: estabilidad y previsión. Podés hacer planes. Chiquitos, humildes, burgueses, incluso estúpidos, pero TUS planes. Allá no sabés lo que va a pasar al otro día o cuando salgas a la calle a buscar tu auto.
    Aunque la putada es, aún así, extrañar tantas veces aquella vida.
    Saludos.

  2. rollo tomasi said:

    hernanii at his best

  3. Anonymous said:

    H, yo creo que en los dos hay changüí!, pero se requieren distintos skills para cada país. En Arg. podés safar de tres maneras: 1) “hola, me manda X del gremio/comite/secretaria para que arreglemos este problemita…” 2) canastita con facturas y un mate para las deigors del mostrador, 3) resistir ante las cartas de intimación y dejar que “todo pase”. Ni se te ocurra tratar de hacerte el smartass con alguien porque tu multa sube al doble.
    En USA tenés que reaccionar ni bien te llega la intimación y empezar a buscar excusas que caigan dentro de la ley por mas absurdas que sean. Los skills acá son distintos, y se benefician los educated+sin escrúpulos [esto elimina a la mayoría de los nacidos en US], o los pobres+con network. Los educados sin escrúpulos googelean y siempre terminan encontrando el loophole. Los pobres hacen lo mismo pero charlando con sus amigos en la plaza.
    Te sugiero este experimento. No pagues la próxima multa y dejá que te citen a la corte. Andá, declarate guilty y explica por qué. Te garantizo que terminás pagando lo mismo que antes de la corte y pasás x una experiencia muy divertida escuchando los argumentos del resto de infractores.

  4. Nadina said:

    Primero,rollo en donde vivis? en EE UU o en Argetnina?digo por la mezcla entre los idiomas…es una clara muestra de la dominacion idiomatica que estamos viviendo…pero mas alla de eso, el sentido q se crea es gracioso. y despues, creo que prefiero mil veces que haya un Estado fuerte que controle, administre , organice, intervenga…asi cuando realmente te pasan cosas importantes o conflictivas no tenga q ser una lucha burocrática solucionarlas. besotes!

  5. Andrea said:

    hola , soy argentina viviendo ( padeciendo ?) en argentina ,para ser mas exactos en ciudad autonoma de bs as, despues de leer sus comentarios me parece que el conflicto no esta en vivir en un pais con changüi o no … sino que al pais lo hace la gente y la personalidad del argentino ( ojo a veces la mia tb !) tratar de “arreglar” y no es asi … si ustedes tuvieron la posibilidad de vivir en un pais correcto disfrutenlo y copien, yo solo pase vacaciones en distintos lugares (en especial europa ) me acople a las costumbres del lugar y me vi tirando papelitos en los tachos, cruzando calles por donde corresponde y demas ahora a los meses de estar acá soy la tipica ciudadana , ustedes tienen un resto de personalidad argentina que los lleva a la nostalgia .. pero mi humilde consejo … EVOLUCIONEN !!! lo correcto , el orden y demas llevan al exito !! BESOS MIL A TODOS LOS ARGENTINOS VIVIENDO EN PAISES CORRECTOS !! GRACIAS TAPPABERRY !!!

  6. Luis said:

    Andrea, me parece raro esto que decis “me acople a las costumbres del lugar y me vi tirando papelitos en los tachos, cruzando calles por donde corresponde y demas ahora a los meses de estar acá soy la tipica ciudadana”. O sea como cambias tan radicalmente en tan poco tiempo. Si tirar los papelitos en el tacho alla lo podrias hacer aca y las otras cosas tambien. Me parece raro que la gente simplemente copie las cosas cuando esta afuera y cuando vuelve sigue haciendo las cosas como los demas. O sea no es de mala onda, pero si sos “otra alla” y “otra aca” no podias unir a las dos y ser simplemente vos en los 2 lados?. O sea hace las cosas bien en ambos.

  7. RODRIGO said:

    Sufriendo día a día la Argentina, me gustaría pasar 2 meses en una civilización de verdad.
    Aprovechala Hernan! que por lo que decis para estar bien en USA solo neceitas una agenda! ;-)

  8. Anonymous said:

    me hiciste acordar a esas minas que dicen: “En europa hice topless. Acá ni locaaa!”
    cuándo haremos topless acá en la Argentina? llegaremos a verlos? Según cuentan, nuestros abuelos vivieron en topless. Felices.

  9. eBlog said:

    perdón, el autor del comentario del topless fui yo.

  10. Andrea said:

    Hola, bueno debo decirles que no sufro de cambios yo sigo siendo la misma , en cualquier lugar que esté, lo que les quice contar fue que en paises sin changüi me senti motivada cosa que no siento acá (argentina) es mas me frustra la falta de respeto que existe entre los argentinos … y con respecto al “topless” no lo hice afuera acá mucho menos … ej: si me pongo un pañuelo en la cabeza y ya me miran y me juzgan !! esta sociedad es muy inmadura !

  11. Gustavo said:

    H.
    Yo tengo experiencia, en Argentina, del otro lado del mostrador: como Secretario del Juzgado Municipal de Faltas, como Juez Subrogante. En Santa Rosa LP, aclaro.
    Sin ser sarcástico sino puramente descriptivo, creo que un “infraccionado” se maneja con un sistema tipo el de las 5 fases del duelo de Kübler-Ross: 1 negación, 2 ira, 3 negociación, 4 depresión y 5 aceptación.
    Cada una de esas fases tiene un nicho argumental distinto. Respectivamente: (1) la negación infantil e inverosímil, (2) la queja indignada ante supuestos infractores que hicieron algo peor y son impunes, (3) la “negociación” que vendría a ser “esta bien, pero no me podés cobrar eso” -como si fuera un boliche y yo el dueño- (4) la relación completa de todos sus problemas personales económicos y vitales en la fase “depresiva”, argumentando ad misericordiam (5) en la “aceptación”, el tipo está en condiciones de comprender cosas como las que vos decís en el post.
    Yo tengo un resultado variado, y no siempre llego a la etapa 5ª, obvio.
    (BTW, muchas veces el tipo tiene razón en la negación, o en la justificación que alega, o al menos me da un margen de duda que le vale el perdón, esa es la parte en el que me reconozco instrumento del “changüí”).
    Rollo: Las chicas de mi mostrador podrían salir en Brando. Y cuando les llevan facturas, no las comen por miedo a que sea el caballo de Troya bromatológico de algún condenado disconforme.
    (En cuanto al argumento “me manda X”, la mayoría de las veces da ternura, el tipo invoca alguien que cree que tiene “poder” y yo ni lo registro; lo gracioso es que a veces lo absolvemos porque de todas formas así correspondía y el sujeto se debió ir creyendo que lo salvó el “influyente”).

  12. Anonymous said:

    foro hernanii

  13. Anonymous said:

    TEMa para post: los comments. O, mejor, la gente que deja comments.
    especial atencion merece autor de topless (eblog.com.ar)y su manotazo de ahogado para no perderse en la bolsa de anonimos… como yo. atencion a esos tambien.

  14. UG said:

    No da quejarse del changüí si le financiás el café a la poli. Igual, nadie vio “the departed”? Al precio correcto, cualquier país tiene changüí.

  15. Felipe said:

    Una vez trabajando en Italia, llegué a la misma conclusión que vos.
    Fuí a la oficina de migración y le dije al funcionario (bastante facho, por cierto) para cuál era mi situación.
    Le mostré mi pasaporte. Pero el fulano, me dijo que me quedaban pocos días para seguir dentro de Europa. Luego, estaría de forma irregular.
    ¿Por qué? -pregunté a lo guapo, bramando tango. Yo había cruzado la frontera, me habían sellado el pasaporte y había tomado una cerveza antes de regresar con un nuevo sello. Afirmaba –eso creía– estar en regla por unos meses más.
    Y el tipo entonces, me preguntó “Disculpe, quién pone las reglas: ¿usted o el estado?
    Debido a la filosofía con la había vivido toda mi vida, respondí: ¡Yo!
    Estaba errado. Tal vez, si hubiera estado al sur de Italia, me quedaba changüí: invocando a San Diego, todo es posible en Nápoles.
    Por eso, he vuelto. La ley luce amenazante, sino hay segundas oportunidades.