Leí esta semana este simpático librito, Bright Lights, Bright City, la primera novela de Jay McInerney, una especie de Menos que Cero, de Easton Ellis, publicada en la misma época, pero con corazón. Hay cocaína, hay yuppies y hay modelos, está toda la cosa ochentosa, pero el protagonista es algo más querible. Quizás porque leí esta novela a los 32, y estoy ablandado, y a la otra con 20, cuando todavía creía que la amargura era el único gran tema literario. La de McInerney tiene además una cosa insólita, que es que está escrita en segunda persona, y el efecto es tremendo. Así empieza:

You are not the kind of guy who would be at a place like this at this time of the morning. But here you are, and you cannot say that the terrain is enitrely unfamiliar, although the details are fuzzy. You are at a nightclub talking to a girl with a shaved head.

El único otro libro en segunda persona que recuerdo haber leído (debe haber más, estoy seguro), y que me provocó la misma sensación de extrañeza, de separación y sumisión, es La publicidad que me parió, las insólitas memorias de Gabriel Dreyfus, pro-hombre del menemismo bizarro, facho-rebelde. Me compré el libro —confieso todo esto, admítolo, con un chiquito de vergüenza— en una librería de Callao y Santa Fe, un mediodía circa 2003, después de hacer una nota y rumbo al diario. No tenía nada para leer en el 152, vi el libro a Ar$5 y me lo compré. Como vivía en España cuando Dreyfus había paseado por la tele defendiendo a Yabrán, mi imagen de él era más bien borrosa, con esa extraña simpatía que les tengo a los contreras con muchos enemigos. Dreyfus tiene una frase increíble en el libro, una admisión que pocos se permiten en público. Dice algo así como:

De niño terrible a viejo boludo hay un solo paso. Y yo lo di.

(La cita no es textual.) Un genio. Dreyfus reapareció esta semana con una confusísima tribuna en Clarín sobre el aniversario del golpe y los sentimientos que le genera la efeméride: de los dos demonios a la teoría de los 25 millones de demonios. Pero Dreyfus es un hombre también de la segunda persona. Va un parrafito del libro, que el propio Dreyfus envió a Reconquista-Popular durante una (otra) irrelevante mini-polémica internetiana de hace un tiempo:

Por primera vez desde que hayas comenzado tu libro, te detendrás ante una página en blanco. Pasará más de una semana antes de que te decidas a recordar el principio de tu vida como empresario publicitario en la Argentina de la dictadura, luego en la Argentina de Alfonsín,
más tarde en la Argentina de Menem y, finalmente, en el extraño país de De la Rúa.

Uncanny. En mi próximo lit-proyecto intentaré escribir en segunda persona: los ojos te pesan, tenés sueño, muuucho sueño…

Advertisements
6 comments
  1. calixto said:

    el problema no fue que dreyfuss haya escrito lo que escribió en clarín. el tema fue que al otro día, osvaldo pepe (o cómo se llame) le contestó al pelado desde un escalón moralmente más arriba y en la misma página y, en el proceso (palabra usada ex profeso), dejó en claro cómo hay que pensar -y recordar, lo que es más importante- con respecto a la dictadura. o sea, una clase práctica de clarín para lavar sus propias culpas y decir que el pueblo siempre es pueblo inocente y los que tienen algo de poder son vende patrias. en suma, no fue más que una trampa en la que calló dreyfus. iba a postear algo al respecto pero me dio fiaca.

  2. ff said:

    hay película de ese libro, con michael fox aspirándose líneas como el diego: http://www.imdb.com/title/tt0094799/
    no es american pyscho pero se deja ver (creo que es una de las dos únicas películas de michael fox donde éste no hace del yerno que las madres de las novias de uno hubieran querido tener); ‘ta bueno el libro???

  3. michel butor said:

    hernanii,el gran clásico de la segunda persona es mío. se llama la modificación, y trata de un viaje en tren entre parís y roma, a lo largo del cual decides si te quedarás en roma con tu amante o regresarás a parís con tu mujer. es un libro de fines de los cincuenta o principio de los sesenta, puro nouveau roman. te gustará.
    también creo que el uruguayo mario levrero tiene una nouvelle en segunda persona en su libro fauna/desplazamientos (ed. de la flor), pero no recuerdo bien.
    sí estoy seguro de que Aura, de Carlos Fuentes, también está escrita en segunda persona.

  4. elena egusquiza said:

    Para hablar de Gabriel Dreyfus hay que sacarse el sombrero y ponerse de pie, su talento es comparable al de Jorge Asís pero es su ideología, clara y profunda, la que marca el rumbo a una Patria sumergida por dictaduras y “democracias” que, con diferentes metodologías, cumplieron siempre el objetivo de la sumisión “facho” o “progre” en la que caen todos los argentinos en primera, segunda o tercera persona.
    Hernán Iglesias Illa, ¿en lugar de criticar a un futuro prócer por qué no venís a sembrar en tu tierra?
    Apátrida…

  5. JUAN said:

    La razón por la que Bright Lights Big City te gustó más que Less than Zero es sencillamente que es mucho mejor novela de un mucho mejor escritor, aunque ambos pertenecen a lo que se ha llamado el brat pack. Un saludo.
    (más en johnnylavid,blogia.com)

  6. mono ferrandez said:

    lo criticas al camarada dreyfus ?
    valiente eres.
    valiente.
    cuídate chaval en tu camino al infierno…