Los obispos católicos y los oráculos progresistas coinciden en muchas cosas, aunque digan que se odian. Las pastorales de Bergoglio denuncian la distribución de la riqueza y los progresistas, como ayer sábado en la Ñ de Clarín, se ofenden por la pornografía. Nota muy floja de Patricia Kolesnicov, puritana, mal informada, mirando todo desde lejos y con la nariz tapada. Se revela a sí misma cuando deja escapar la gran pregunta conservadora:

¿Alguien se acuerda de aquello de "hacer el amor"?

How sweet. Pornografía, cirugías plásticas, casinos, la semana antes de Navidad: progres y curas unidos contra el consumismo y el hedonismo sin culpa de quien no busca la revolución ni la salvación eterna. Orgasmo, sexual y de los otros: pasión egoísta.

3 comments
  1. calixto said:

    qué podías esperar de un diario así. y yo me acuerdo de lo que era hacer el amor… después me casé (chiste).

  2. eduardo said:

    Muy bueno

  3. Patricia Kolesnicov said:

    Ay, Hernán, antes de nombrar a alguien hay que saber quién es, sobre todo un periodista premiado como vos… ¿Puritana? ¿Progre? Mmmm En fin. Ahora, en nombre del PLACER (dígase con una explosión marcada de la P inicial) se muestra la hilacha. Hay que tener estómago para que te produzca PLACER la exhibición de la tortura y de la explotación. O mejor: hay que tener ideología, porque el pobre estómago es inocente. Ideología que cree que la prostitución es un trabajo, un trabajito inocente como cualquier otro y no se entiende por qué no lo ejercen, si es redituable y se puede hacer en casa. Ideología que equipara la libertad de empleados y empleadores (y el salario y las condiciones de trabajo son producto de la libre negociación, ja); ideología que sostiene que los muertos de hambre que se suben a los camiones arriba de la basura en Buenos Aires (la parte Bombay de ella) son “recuperadores urbanos”. Es la misma ideología, el cuerpo es un bien, el cuerpo puede ser enajenado, convertido en mercancía, meado, azotado, escupido, penetrado con objetos de toda contundencia y textura, qué lindo, qué libre, qué excitante.