Estoy suscripto vía Bloglines a Word of the Day, un servicio de Dictionary.com que te manda todos los días una palabra supuestamente difícil del inglés con su definición. Lo que he notado últimamente es que esas palabras difíciles son, para alguien que viene de un idioma latino, muy fáciles de entender. Algunas de las de los últimos días son, por ejemplo:

predilection: an established preference.
incommunicado: without the means or right to communicate.
susurration: a whispering; a soft murmur.
ergo: therefore; consequently.
capricious: whimsical; changeable.
renascent: rising again into being; showing renewed vigor.

Todo esto pone de muy mal humor a I., cuya lengua materna es el ruso y para quien una palabra como "tranquility" es indescifrable cuando para mí, por supuesto, es facilísima. El servicio de Word of the Day, entonces, sólo me es útil de vez en cuando. La ventaja que tiene, sin embargo, el origen latino es que todas estas palabras son y suenan mucho más eruditas que sus sinónimos en inglés. Entonces, uno deja caer loquacious en una conversación —sin acordarse de que talkative es mucho más fácil— y queda como un duque. Las palabras latinas tiene un aura académica que los hispanohablantes podemos aprovechar, pero sin pasarnos, porque también tienen un aura pedante de la que es difícil regresar. No seamos superfluous.

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