Este post es solamente para que quede evidencia online del pronóstico publicado hoy en Página/12 por Atilio Borón, otro de esos que en los 90 parecía estar en nuestro bando. Borón, con solemnidad y autoindulgencia, practica el muy argentino deporte de correr por izquierda a los socialistas chilenos, en una de las muchas piezas que hoy en Clarín y Página/12 se debaten entre el resquemor anti-trasandino —"sí, les va bien, pero su coeficiente de Gini es horrible y hasta hace nada Pinochet era senador"— y la alegría socialista. Dice Borón, faro de la izquierda, experto presto al quote público, en su pronóstico-deseo:

“Los gobiernos de la Concertación, con su irracional adhesión al
neoliberalismo, plantaron varias bombas de tiempo que, probablemente,
estallen en el mandato de la nueva presidente.”

Bueno, esperaremos entonces estos cuatro años a ver si estallan las bombas del neoliberalismo. Como, probablemente, no estallarán, hago todo esto para que los googleadores de Borón en 2010 lean esto —porque el buscador de Página/12, que ya no funciona para notas pre-2001, volverá a romperse o a borrarse o a hacerse no gratuito— y digan "uh, Borón, cómo la pifiaste, no hay nada peor que ser amargo y encima pifiarla. Porque si sos amargo y la embocás, bué, felicitaciones, pero si te pasás la vida anunciando el apocalipsis y el apocalipsis nunca llega, qué vida más triste". Pero eso lo dirán otros, los googleadores de 2010, cuando Piñera gane las elecciones, o no, y Borón diga "Ahora las bombas explotan posta. Antes de 2014".

[ Todos los diarios argentinos exageraron este fin de semana, y casi sin datos, la desigualdad chilena. No es "uno de los países más inequitativos de la región", como machacó Clarín. Está en mitad de tabla, lo que no quiere decir que sea un paraíso, pero, bueno, es lo más correcto. Los más desiguales, por cierto, son primero Brasil, esa potencia industrial, y después Argentina. En Chile, el índice de indigencia es 4,2%. Cuatro coma dos: no parece un número aterrador. Y la pobreza bajó de 46%  a 18% en democracia, un dato que me parece merecía más relevancia. También exageraron las diferencias entre Bachelet —por quien, si fuera chileno, habría votado— y Piñera, empujando a la pediatria hacia la izquierda y al dueño de LAN Chile hacia la derecha. Ay, pero qué bronca que les tenemos a los chilenos, y encima de todo no les mueve un pelo el Mercosur. ¿Cómo puede ser que el candidato perdedor haya ido a saludar a la ganadora el día de la elección ("sólo para la foto", dijo la enviada de Página/12) y que hoy Michelle haya dicho que va a proponer algunas de las ideas de Piñera? Estos chilenos no saben nada de política.

Me acusarán de limpito, de maricón político, de que me falta calle. Es todo verdad: pero veo la elección chilena y se me caen las lágrimas. ]

Comments are closed.