Lavagna ha muerto, viva Lavagna. El kirchnerismo se saca de encima sus elementos impuros: se hace homogéneo, arrogante, cabotájico. La tentación de gobernar sólo con los amigos o los botones nunca termina bien: el incesto vicia el aire, embota las ideas. La arrogancia de hoy, como la de abril de 1996, cuando Menem echó a Cavallo. Lo que vino despúes —pico de endeudamiento, piloto automático, recesión— todavía nos tiene tiritando. Ay, ay, ay.

Se termina el bianchismo (por Carlos Bianchi) en la política económica (sentido común, no hacer olas, no tocar, no arriesgar) y se viene el cappismo (por Ángel Cappa): metáforas vencidas, pasiones ardorosas, vivir de los amigos famosos, resultados decepcionantes.

5 comments
  1. Diego said:

    Herni,
    Me parece que estás cometiendo dos errores gruesos de apreciación. El primero consiste en creer que el primer gobierno de Menem (con Cavallo de ministro de economía) fue bueno y no la semilla crucial que comenzó a fabricar lo que luego ocurriría en 2001. La convertibilidad era un engaña pichanga para que un sector haga negocios suicidas y “después veremos”. Y para que la argentinidad se compre equipos de audio Aiwa en Musimundo.
    El segundo de tus sesgos está en ese miedo que te provoca Felisa. Take it easy. La economía la hacen los hombres concretos, muy poco se define en la corrección de una metáfora.

  2. Hernanii said:

    Diego, me sorprende y me alegra que uses explicaciones económicas, de las que tradicionalmente tanto renegás. Son diferencias de apreciación (no “errores”, como tu epistemología pedante te lleva a poner). Vos creés que los 90 tienen una explicación simple basada en un tipo de cambio, y yo no. Y no le temo a Felisa Miceli, gran profesional y mejor persona. Le temo a la endogamia.

  3. Diego said:

    Ok, seamos respetuosos. Errores de apreciación es el tema. Festejo si me confirmás que no adoptaste la versión FIEL de la crísis de 2001, es decir, la del maldito gasto público generado por gobernadores derrochadores. Por supuesto, no se me ocurriría defender a señores feudales. El punto es otro.

  4. Hernanii said:

    si el punto es hacer un match FIEL contra Resto del Mundo es muy aburrido. Diego, necesitamos una mejor historia de los 90, y repitiendo “AIWA – Musimundo” no ayudamos mucho.

  5. Diego said:

    No, si FIEL siempre se siente apoyado por “el mundo”… Nunca pensé en desunir ese matrimonio retórico que tanto cuidan los chicos de FIEL, siempre atentos a lo que el mundo quiere, a lo que los ojos del mundo ven en la Argentina, etc.
    Los 90´s no son tan complicados; fueron demasiado groseros. Y como vos no te atrevés a dar una versión afirmativa del fenómeno, me parece que asumir que la productividad de la economía argentina no daba para que cualquier pasante de empresa privatizada conozca Cancun y Porto Seguro en enero del 96, es algo muy coherente. Eso estaba mal, dislocado, era el primer mundo de Menem fabricado en Anillaco para que la argentinidad rapaz se lo crea sin creérselo realmente. Por supuesto, a éste país no lo fundieron los pasantes asoleados en el hemisferio norte. Era todo un curro financiero. El país se endeudaba, sacaban rentabilidades altas a corto plazo con seguro de cambio, y después se iban… Eso sí… En algún momento la joda se iba a cortar, lo sabían todos. La gilada (jubilados italianos) se iba a quedar atrapada junto con los argentinos.
    Escucho versiones más convincentes.