Hernanii en TP /4

A principios de 2003, aburrido
de mi trabajo como redactor de tecnología en El Cronista Comercial, me
presenté al primer concurso del Gobierno porteño para su incubadora de
empresas culturales. Y gané. Mi proyecto era una editorial que se iba a
llamar Soma Libros e iba a publicar a autores menores de circa 35 años
para que sean leídos por lectores menores de circa 35 años. En el
business plan, el precio de tapa promedio de los libros era de quince
pesos, con fotos urbanas en blanco y negro en la portada y papel algo
berretón en el medio. Además de en las librerías, Soma Libros iba a
vender sus ídems en recitales de rock, bares, festivales de música
electrónica y exposiciones de arte: la idea era agregarle un componente
generacional al componente literario. A los jurados del proyecto les
gustó la idea de trasladar el Nuevo Cine Argentino, entonces en boga, a
la literatura: “Los jóvenes han tomado por asalto el cine, la
televisión y el teatro, ¿por qué no ocurre lo mismo con la
literatura?”, me preguntaba yo en la presentación, en típica retórica
pedante-ingenua de los proyectos para concursos…

[ la versión completa, en Los Trabajos Prácticos ]

4 comments
  1. primalou said:

    ojalá algún día se haga realidad

  2. Me hiciste recordar algo que ahora me sirve y mucho. Mi novela era muy mala, pero vos no la leíste, sino que la extraviaste en un bar. ¿O fue Juan Hein? No. Fuiste vos, estoy seguro. Tengo muchas novelitas malas y algún relato que pasa lo decente, esa es una verdad. La otra: que en ese caso en particular fue para mí un alivio tu extravío. Por ese tiempo entregaba cosas sin hacer el examen de conciencia que se aconseja, y así también le di un par de cosas a Santiago Llach, que bien hizo en silenciarlas o meterselás en el ojete. No servían para otra cosa. Y en cuanto a tu textito, estoy de acuerdo contigo en algunas cosas y en otras disiento profundamente. ¿Pero quién carajo soy yo para extenderme? A veces le cuento a Galli que te leo. Ella me diche ah… Me imagino que vos exclamarás cosas parecidas.

  3. Sí, coincido en que nuestra generación es menos lectora y politizada…Pero rescato algunos escritores que me han sorprendido, que no son tan jovenes -45 años- pero le escriben a un público más joven que ellos. Y cuentan historias. Y eso existe y está muy bien. Por caso, en 2004 leí “El Pasado” de Alan Pauls y debo reconocer que “me atrapó”. Y para una novela, con eso es suficiente. También puedo contar casos de tíos míos que hoy tienen 70 años y que desde siempre nos preguntaban a los integrantes de mi flía “para que leen si eso no da guita”. Y yo salía descompuesta de las cenas familiares y de sus comentarios “pelotudos y pseudofachistas”. Buscarle una función a la literatura y al escritor en la sociedad? mmmm para qué? Todo debe ser tan mercantilista y funcional? Cuándo le pregunto a mi vieja, lic.en historia del arte, cómo me doy cuenta que un cuadro es bueno. Me dice “con que te guste es suficiente”, me está diciendo todo. Idem con un libro, película y cualquier tipo de manifiestación artística. La relación que cada uno entabla con la literatura es tan personal como la cantidad de libros que lee. Perdón si me fui muy por las ramas!!!!!!! Es un tema que da para mucho!
    Lore

  4. calixto said:

    ay, cozzolino. lo de usted era la poesía y la música… fueron los porotos… lo de stoikov marrando ese gol… y muchas letras más del primer grupo grunge de la argentina, lejos. las noches de pogo ya no volvieron a ser las mismas sin ustedes. igual, intente con la novela que confío que prosperará.